sábado, 26 de mayo de 2018

Formación profesional

El premio Pulitzer de Historia, en 1948, se concedió a Bernard DeVoto por su libro Más allá del ancho Missouri (Across the Wide Missouri). Se trata de un ensayo sobre las exploraciones de la ruta de Oregón y la vida de los tramperos en la década de 1830. Tal como dice el magnífico prologuista de la edición en español (Valdemar 2017), Alfredo Lara López, no es un libro fácil, “serviría como libro de texto para preparar 1º y 2º cursos de trampero”.
La ruta de Oregón se desarrolló a lo largo de los ríos Yellowstone, Snake y Columbia y a través de las Montañas Rocosas. Culminaba el proceso comenzado con la expedición de Lewis y Clark (1804-1806). El motor de la expansión fue el comercio de pieles de castor y bisonte; este comercio no tuvo nada de romántico y supuso feroces luchas entre la American Fur Company y la Rocky Mountain Fur Company. Había tramperos que iban por libre y otros que estaban integrados en las compañías; algunos de ellos se convirtieron en leyenda, como Jedediah Smith o Kit Carson.
Jedediah Smith cruzando el desierto de Mojave en 1826 - Frederic Remington
Bernard DeVoto confecciona el libro en un momento en que Estados¨Unidos se encontraba en el cenit de su posición imperial. Pone sobre el tapete la doctrina del “Destino Manifiesto”: "Dios escogió al pueblo norteamericano para extender la luz de la democracia, la libertad y la justicia". Las tribus indias se convierten también en protagonistas y son retratadas por los pintores que se integran en las expediciones de la época. De hecho los tramperos y los indios fueron amigos y enemigos y se entremezclaron; tenían gustos parecidos, por ejemplo, consideraban un manjar las entrañas crudas de los bisontes.
Fort Laramie - Alfred Jacob Miller - 1837 - Walters Art Museum, Baltimore (Maryland)
En todo caso DeVoto no es nada complaciente y termina elaborando un relato muy vívido de la vida en la frontera y que, probablemente, se acerca mucho a la realidad. Influyó decisivamente en la revitalización en Hollywood de los “western“.Incluso John Ford reconoció su influencia. Hay una escena en La legión invencible (She Wore a Yellow Ribbon), cuando el capitan Nathan Brittes está en el cementerio visitando la tumba de su esposa, en una lápida a su espalda puede leerse el nombre de Bernard DeVoto.
La caza del búfalo - George Catlin
En resumen, un libro recomendable para entender el mito de la Frontera y la influencia de los nacientes mercados capitalistas en los lindes geográficos del mundo. En el centro de la zona en que se desarrollan los acontecimientos se encuentra el Parque Nacional de Yellowstone, donde viven el oso Yogui y su fiel amigo Bubu; fue el primer Parque Nacional creado como tal, por ley,  en 1872 por el Congreso y el Presidente Ulysses S. Grant.

viernes, 27 de abril de 2018

8 de Ventoso

He leído el libro que en 2013 publicó la Editorial Crítica del historiador Jean-Clément Martin, La revolución francesa. Me ha asomado a la tesis de que lo que ocurrió en la Revolución francesa consistió en una serie de acontecimientos entrecruzados que influían entre sí de una forma no determinista, sino un tanto caótica. Es decir, que lo que iba ocurriendo no podía ser previsto ni por los analistas más avezados de su tiempo; incluso ahora es difícil seguir la secuencia.
Maximilien François Marie Isidore de Robespierre - asciende al poder el 9 de Termidor del año I (27/07/1793)
De hecho, por ejemplo, el ascenso de Robespierre que parece inevitable, casi inexorable, es explicado por la conjunción de una serie de acontecimientos tan aleatorios que causa sorpresa en el lector. Y, además, dura menos de lo que yo recordaba. La historia de la Revolución francesa se desarrolla a lo largo de diez años con una velocidad de vértigo y una densidad factual notable.
Ejecución de Robespierre (en el carro con un pañuelo en la boca) - Wikipedia
Tendemos a pensar que las decisiones humanas y los acontecimientos naturales tienen un sesgo de vector direccional, los concebimos como si fueran flechas espacio-temporales. Se me ha ocurrido la idea, no es original, de que en realidad sean impactos que generan ondas (como piedras que caen al agua) y que esas ondas, con una frecuencia, amplitud y profundidad determinadas, chocan con otras y generan turbulencias. Esas turbulencias son los efectos de los acontecimientos ocurridos y por su naturaleza caótica nos resulta extremadamente difícil discernir una relación causal.
Diagrama Atractor de Lorenz- Edward Lorenz 1963
El caos se convertiría de esta manera en una especie de armonía de carácter superior, con unas reglas tan complejas como las que hay en la dinámica de fluidos. Siempre me ha llamado la atención que la dinámica de fluidos no permite la confección de modelos matemáticos manejables, la cantidad de datos excede la capacidad de computación actual. Por ejemplo, muchos de los análisis de aerodinámica se hacen todavía en túneles de viento y no mediante simulaciones de ordenador.
Túnel de viento (1941)- Glenn Space Center Nasa - Cleveland, Ohio
Entre las citas que encabezan el libro hay una de Saint Just, del 8 de ventoso del año II (26/02/1794): “En efecto, la fuerza de las cosas nos conduce tal vez a resultados en los que no habíamos pensado”. 

domingo, 25 de marzo de 2018

18 de Brumario

En los archivos de la Library of Congress hay una fotografía muy curiosa; realizada por Alexander Gardner el 3 de octubre de 1862 en Antietam (Maryland). En ella, en el centro, se encuentra el Presidente Lincoln y en el extremo de la derecha aparece el capitán George Armstrong Custer.
President Lincoln en Antietam (Maryland) extremo dcha. George A.Custer - 1862 - Alexander Gardner
El nombre de Custer está ligado a las “guerras indias” que, desde el fin de la Guerra Civil, se extendieron hasta el 4 de diciembre de 1886 con la rendición de Gerónimo en Sierra Madre. A principios de 1867 se nombra a Custer para dirigir el Séptimo Regimiento de Caballería por parte del general William T. Sherman, un partidario de actuar con mano dura contra los sioux; incluso eliminando a mujeres y niños. El 27 de noviembre de 1868, a orillas del río Washita, Custer ataca a los sioux realizando una matanza que le vale el apodo de “Squaw Killer“.
Delegación sioux y Arrapahoe - 1870 - Mathew Brady - Library of Congress
Entre el 25 y el 26 de junio de 1876 una coalición india dirigida por Caballo Loco aplastó en Little Big Horn (Montana) al 7º de Caballería, muriendo Custer en la acción. Uno de los supervivientes de la campaña fue Carlo Di Rudio, un italiano que participó en el atentado del carbonario Orsini a Napoleón III el 14 de enero de 1858.
Carlo di Rudio (1832-1910)
Había sido condenado a la colonia penal de la Isla del Diablo, en la Guayana francesa, se fugó y terminó emigrando a Estados Unidos, alistándose en el ejército.
Napoleon III - Library of Congress
El atentado de Orsini hizo que Napoleón III se diera cuenta de que no le convenía el nacionalismo revolucionario italiano, con el que había coqueteado, y terminó apoyando una unificación italiana, al margen de Garibaldi, apoyando a Víctor Manuel y Cavour. El Segundo Imperio francés había nacido apoyándose en las masas conservadoras de las zonas rurales contra las emergentes clases medias. Tal vez es el primer ejemplo moderno de populismo.
Emperatriz Eugenia de Montijo con sus damas - 1855 - Franz Winterhalter - Musée du Second Empire, Compiègne
Luis Napoleón Bonaparte había conseguido el poder como Presidente de la Segunda República Francesa, en diciembre de 1848, y dio un golpe de estado el 2 de diciembre de 1851 proclamándose emperador al año siguiente. Carlos Marx comienza así su obra “El 18 de brumario de Luis Bonaparte“: “Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa.”

sábado, 24 de febrero de 2018

Menos es más

El 27 de mayo de 1929 los reyes de España, Alfonso XIII y Victoria Eugenia inauguraron el pabellón de Alemania en la Exposición Internacional de Barcelona. En la inauguración estaba su autor, el arquitecto Ludwig Mies van der Rohe, con sombrero de copa, chaqué y polainas.
Alfonso XIII y Mies van der Rohe - Barcelona- 1929
Mies, nacido en Aquisgrán en 1886 en una familia de artesanos dedicada al cincelado de mármoles, fue uno de los arquitectos más influyentes del siglo XX. Creo el mundo de edificios de acero y cristal que nos resulta tan familiar. En 2016 se publicó (Editorial Reverté) una edición revisada de la apasionante biografía escrita por Franz Schulze en 1985.
Mies con la maqueta del Crown Hall - Instituto Tecnología de Illinois- Chicago - 1956
El pabellón de Barcelona es la quintaesencia de la filosofía de Mies, “la forma no es la meta, sino el resultado de nuestro trabajo”. Mies era un perfeccionista que trabajaba hasta el más mínimo detalle. Su lema “menos es más” era un corolario de las palabras de San Agustín “La belleza es el resplandor de la verdad”.
Proyecto edificio oficinas en la Fiedrichstrasse - Berlin - 1922
Fue director de la Bauhaus durante los primeros años del nazismo hasta que emigró a Estados Unidos en 1938. Se instala en Chicago donde construye entre 1948 y 1951 las dos torres de apartamentos del 860-880 Lake Shore Drive. Son los primeros rascacielos de acero y cristal que consolidan el llamado estilo Internacional.
Apartamentos 860-880, Lake Shore Drive - Chicago 1951
Entre 1946 y 1951 diseña la casa Farnsworth; junto con el Pabellón de Barcelona es la apoteosis de una visión del mundo. Le costó un pleito, famoso en su época, con la doctora Farnsworth que lo demandó por un exceso de costes. Además, ella consideraba que la casa era inhabitable; se trataba de una caja de cristal abierta a su entorno. No fue el único arquitecto que sacrificó a sus clientes en el altar de la necesidad creativa.
Casa Farnsworth - Plano (Illinois)
Sus herederos intelectuales fueron, entre otros, los miembros del estudio  Skidmore, Owings & Merrill,  constructores de rascacielos de acero y cristal. Sin embargo, su más directo colaborador, Philip Johnson, que trabajó con él en el edificio Seagram, sorprendentemente fue uno de los abanderados del movimiento posmoderno. El mundo estaba cambiando, a finales de los años 1970 el estilo Internacional ya no representaba la modernidad.
Edificio Seagram en construcción - 23/01/1957 - Park Av. New York - Library of Congress
Robert Venturi, arquitecto de Filadelfia, había publicado un libro en 1966, “Complejidad y contradicción en arquitectura”, en el que atacaba el estilo Internacional. Abogaba por los elementos híbridos y la ambigüedad frente a la pureza y la claridad. En 1972 publicó, junto a su socia y esposa, Denise Scott Brown, “Aprendiendo de Las Vegas” que era todo un manifiesto. Atacaron a Mies en el núcleo de su filosofía: “Más no es menos” y “Menos es un aburrimiento”.

lunes, 29 de enero de 2018

La mano invisible

La Historia, el análisis histórico, siempre transita dialécticamente de lo general a lo particular y de lo particular a lo general. Este vaivén ha propiciado en el mundo moderno, a partir de la Revolución Francesa, la existencia de dos corrientes claramente diferenciadas: la que examinaba la vida cotidiana e infería movimientos globales y la que identificaba flujos generales y contrastaba sus conclusiones con los hechos.
La Libertad guiando al pueblo - Eugène Delacroix - 1830
Por ejemplo, en el ámbito alemán, hay dos autores que defienden cada una de las dos corrientes. Ludwig Friedländer (1824-1909), con su monumental “Historia de las costumbres de Roma, desde Augusto hasta los Antoninos” analiza la vida cotidiana y prefigura los métodos que, más tarde, utilizará la Escuela de los Annales francesa que culmina en los libros de Georges Duby (1919-1996), como  “Guillermo el Mariscal“ y su dirección de “Historia de la vida privada“.
Napoleón en su trono imperial - Jean-Auguste-Dominique Ingres - 1806
El oponente alemán de Friedländer sería Theodor Mommsen (1817-1903) con su “Historia de Roma” con un análisis más político y generalista. En este camino aparecen Oswald Spengler (1880-1936) con su (espantosamente) pesimista “La decadencia de Occidente” y, en otro sentido, Arnold J Toynbee (1889-1975) con su obra “Estudio de la Historia”. Éste último intenta aplicar una visión estructuralista y reduccionista al análisis histórico que, en su momento, resultó fascinante. Identificaba 21 civilizaciones en el devenir humano haciendo que todos los hechos cuadraran en su tesis, creo que forzando sus argumentos y fracasando en el intento.
Lenin llega a la Estación de Finlandia en Petrogrado (1917) - Nicolai Babasyuk 
Visto con perspectiva la lucha entre lo general y lo particular se ha decantado, sobre todo a partir de los años 1980, por lo particular pero matizado. El acceso desde lo particular a lo general se ha conseguido mediante la aplicación de técnicas que inicialmente pertenecieron a la antropología. La identificación de ritos y costumbres existentes en cada época permite contrastar cuáles terminan prevaleciendo y cuáles decaen. Se trata de utilizar la estadística, el concepto de la “mano invisible” de Adam Smith.
Los sirgadores del Volga - Iliá Yefimovich Repin - 1870-1873
El análisis histórico puede proporcionar resultados cambiantes. Si solamente se mira lo que ocurre arriba se puede descubrir lo que ha pasado; si se mira lo que ocurre abajo se puede saber, además, porqué ha pasado. El poder proporciona la espuma de la historia, el estudio del comportamiento de los seres humanos, del pueblo llano, permite identificar flujos que se entrelazan y, en realidad, en la interrelación de dichos flujos con la imagen del poder es donde seguramente radica la verdad histórica. La pregunta final es: qué influye más en la Historia, Lenin en Petrogrado (03/04/1917), en la estación de Finlandia, o la miserable vida de los sirgadores del Volga.

jueves, 4 de enero de 2018

Relatividad perceptiva

Connie Willis es una muy buena escritora de ciencia ficción. También es una estupenda escritora en general. Una de sus novelas, “El Apagón“, trata de historiadores de Oxford, en 2160, que realizan viajes al pasado; en concreto al Londres de 1940, bombardeado por los alemanes, el “blitz”.
Connie Willis
Esta novela continúa en “Cese de Alerta”; ambas constituyen una puesta en escena  que recrea de forma impecable la vida cotidiana en la Gran Bretaña asediada durante la II Guerra Mundial. Lo hace con una documentación exhaustiva y con una construcción de personajes creíbles que permiten sumergirse en el pasado.
Londres - 1940
Una de las cuestiones más interesantes que proporciona el libro es la comprensión de la mirada sobre la época narrada; por ejemplo, se trata de un mundo en el que todavía no hay antibióticos. Ello provoca constantes temores de los protagonistas ante su indefensión por algo tan común como un resfriado. Estamos hablando de percepción. Las cosas conocidas no requieren de nosotros ni un momento de atención, las incorporamos a nuestro ámbito sin pestañear.
La adoración de los pastores - Giorgione
Una recopilación de cuentos publicada por Connie Willis en 2004 titulada “El espíritu de la Navidad” contenía un cuento, “Posada”, que ilustraba lo dicho sobre la percepción de una manera que me resultó sobrecogedora. Se trataba de una feligresa que participa en la conmemoración de la Navidad, una especie de belén viviente. Por un bucle temporal se encuentra en la puerta trasera de la iglesia con una pareja de jóvenes muy extraña, con túnicas andrajosas y ella embarazada. Teniendo en cuenta el frío reinante los intenta esconder en el sótano; y al bajar se da cuenta de que “... ellos no sabían cómo bajar las escaleras, la muchacha se dio la vuelta y bajó de espaldas, con las manos planas sobre los escalones de arriba, y el muchacho la ayudó a bajar, escalón tras escalón, como si estuvieran descendiendo entre rocas, …”. Más tarde María y José, pues eran ellos, terminan saliendo por la puerta al mundo del que procedían.
Relativity - M.C. Escher . 1953
Se trata de un ejemplo de que algo tan habitual como una escalera es un artefacto tecnológico; algo desconocido para las personas pobres del siglo I que no podían conocer un palacio o un edificio más sofisticado que una cabaña. Lo que somos capaces de percibir está íntimamente relacionado con el mundo que conocemos. El resto no lo vamos a ver a no ser que logremos entrenar una mirada limpia y no contaminada, en el sentido que le daban Brentano y Husserl.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Mau-mauando al parachoques


“El coqueto aerodinámico rocanrol color caramelo de ron”. Este fue el delirante título de la primera obra (1965) de Tom Wolfe publicada en España por Tusquets en 1972. Se trataba de un conjunto de artículos periodísticos que, junto a los de otros autores norteamericanos, inauguraron lo que se dio en llamar “nuevo periodismo”.
Tom Wolfe - 1996
Más tarde se publico “La izquierda exquisita & mau-mauando al parachoques” (escrito en 1970). Los artículos son fantásticos; todavía preparo los canapés de roquefort con nueces que adoraban los “Panteras negras” invitados por la “izquierda exquisita” neoyorquina (Leonard Berstein) para proporcionar escalofríos a sus invitados. O recuerdo la alucinante escena de parados californianos, incluyendo enormes samoanos con bastones, mau-mauando al  funcionario federal encargado de gestionar ayudas laborales.
The connoisseur - Norman Rockwell - 1961
En 1975 Wolfe se empezó a meter con el arte moderno y con la (a su juicio) nefasta influencia de la Bauhaus en la arquitectura. Siempre ha sido un escritor polémico y polemista. En 1979 publicó Lo que hay que tener (The Right Stuff), se trata de una narración documental a caballo entre la novela y el periodismo en la que cuenta la carrera ruso-norteamericana por el control del espacio. En concreto el Proyecto Mercury, que antecedió al Proyecto Apolo.
Astronautas Proyecto Mercury - 20/01/1961
Este libro también tiene sus momentos: el vicepresidente Johnson, despotricando, teniendo que esperar en un automóvil a que lo recibiera la esposa de John Glenn y la memorable barbacoa que ofrece Texas a los astronautas, en el Sam Houston Coliseum de Houston con el aire acondicionado a la máxima potencia y las nubes de vapor de las barbacoas ascendiendo hasta el techo.
Manifestación contra la guerra de Vietnam - Warren K. Leffler . 19/01/1968 - Library of Congress
En 1987 publicó su primera auténtica novela, La hoguera de las vanidades, sobre un broker de Wall Street en la burbuja de bonos de mediados de los años 1980; era una crónica tan minuciosa que al describir los objetos indicaba su precio en dólares. Tom Wolfe ha soñado ser el Charles Dickens de su mundo; no sé si lo habrá conseguido. Desde luego es el gran cronista del imperio en la época en que la guerra de Vietnam destruyó la autocomplacencia.

jueves, 12 de octubre de 2017

Fuerza de color

Recientemente he visto una película realizada en 2003, “Lejos del cielo” (Far from Heaven). La película, dirigida por Todd Haynes contaba una historia que se desarrollaba en la Norteamérica suburbana de 1957, en Hartford (Connecticut); la vida de un matrimonio aparentemente convencional pero en la que se entremezcla la homosexualidad, el racismo de la época y los cambios en la vida de una mujer magistralmente interpretada por Julianne Moore. La productora de la película es una compañera de estudios del director, Christine Vachon.
Julianne Moore y Dennis Quaid -  "Lejos del cielo" - 2003
La película está estructurada a la manera de los melodramas de Douglas Sirk, realizados sobre todo en los años 1950. Vistas con perspectiva las películas de Sirk, narrando vidas normales y tragedias cotidianas, resultan ser auténticas muestras antropológicas de su época. Mediante una puesta en escena minimalista, y huyendo de la grandilocuencia, logran mostrarnos la trastienda del “sueño americano”.
"Sólo el cielo lo sabe" - Douglas Sirk - 1955
Curiosamente, Christine Vachon es hija de John Vachon (1914-1975), fotógrafo profesional, que trabajó para la Farm Security Administration (FSA) en los años 1930, y más tarde para la Oficina de Guerra, y las revistas Life y Look.
San Augustine County, Texas - abril 1943 - John Vachon - Library of Congress
John Vachon, como toda la generación de fotógrafos norteamericanos fraguada en los trabajos para las Agencias gubernamentales, gozó de libertad creativa y sus trabajos nos muestran una imagen de personas reales, muy alejada de los convencionalismos.
Lincoln, Nebraska - 1942 - John Vachon - Library of Congress
Estos fotógrafos fueron pioneros en la utilización de las primeras películas  en color, en escala comercial, las míticas Kodachrome, aparecidas en 1935. Los colores son característicos, ligeramente saturados. El estilo que imprimen a las imágenes es el correspondiente a los años 1940 y 1950 e impregna todos los productos de esa época, las películas, las fotografías e, incluso, los dibujos. El Kodachrome se convierte en el estilo del “American way of life”.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Hybris

Hannah Arendt identificaba, en “Los orígenes del totalitarismo”, los dos casos en que sendos Estados se convirtieron en totalitarios, el Tercer Reich y la Unión Soviética de Stalin. La característica que convertía un régimen autoritario, o dictatorial, en totalitario estaba ligada a la intervención en la vida cotidiana; al hecho de que no hubiera en la actividad humana algún aspecto que se escapara al control por parte del Estado.
Hannah Arendt - 1935 - París
El mecanismo por el que ambos sistemas, el nazi y el estalinista llegaron a dicho control es muy diferente; es consecuencia del tipo de sociedad previa sobre el que operaban. La Alemania de los años 1930 era una sociedad avanzada, sofisticada, y compuesta por ciudadanos con intereses muy diferentes. La soviética, en cambio, era una sociedad en la que la estructura era mucho menos compleja.
Los nazis se basaron en el “control social”, un mecanismo indirecto. Utilizaron a los jóvenes, a las nuevas generaciones, a los que se aduló y se dio el poder de la denuncia. Las Juventudes Hitlerianas denunciaban a profesores y se convirtieron, en el ámbito familiar, en los abanderados de la “nueva era”.
Fotograma de Cabaret - Bob Fosse 1972
A su vez, los miembros del Partido y las SA denunciaban a comerciantes, simpatizantes con los judíos y cualquier desviación del gran objetivo: La limpieza étnica y la supremacía de la raza alemana. La ferocidad con que se llevó a cabo se sustentaba, en última instancia, en el poder de la policía política, la Gestapo, y la existencia de cárceles, campos, palizas y asesinatos al margen de todo control jurídico.
Por su lado, en el régimen estalinista el núcleo del poder se basaba en el terror puro; nadie estaba a salvo. Al contrario, el terror se ejercía de forma indiscriminada; no era posible cumplir con las normas y estar tranquilo. El Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos (NKVD) actuaba con total arbitrariedad, mediante juicios amañados, en los que se exigían confesiones de los acusados, asesinatos y envío a los campos siberianos (GULAG) de millones de personas.
Ambos sistemas utilizaron con extrema habilidad la propaganda y las nuevas tecnologías. Se basaron en las doctrinas del darwinismo social para conseguir la mejora de la raza aria y la conquista del paraíso del proletariado. En última instancia son el resultado del desmedido orgullo que propiciaron los avances científicos de fines del siglo XIX y principios del XX. El orgullo que hace que los hombres se sientan superiores a los dioses, que los antiguos griegos consideraban sacrílego y conocían como “hybris”; transgresión  a la que se refería Churchill respecto al nazismo. Su castigo lo determina el antiguo proverbio: “Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco”.

domingo, 20 de agosto de 2017

Cruzando ríos

“El 15 de mayo de 1796 entró en Milán el general Bonaparte al frente de aquel ejército joven que acababa de pasar el puente de Lodi y de enterar al mundo de que, al cabo de tantos siglos, César y Alejandro tenían un sucesor.” Con esta rotundidad comenzaba Stendhal “La cartuja de Parma”, publicada en  1839.
Los triunfos militares de Napoleón están íntimamente ligados a su capacidad de planificación, la utilización del Estado Mayor y la artillería móvil. La imagen más característica de las guerras napoleónicas es un armón de artillería con un tiro de caballos.
Captura de batería francesa por el 52º Regimiento, Batalla de Waterloo - 1896 - Ernest Crofts
Pocos años antes, en la noche del 25 de diciembre de 1776, George Washington cruzaba el río Delaware. Al día siguiente derrotó en la batalla de Trenton a los mercenarios hessianos; fue la prueba de que el ejército continental podía vencer a fuerzas regulares. Washington fue muy hábil en la gestión, su gran capacidad de organización suplía sus carencias militares.
Washington cruzando el Delaware - 1851 - Emanuel Gottlieb Leutze
Washington y Napoleón construyeron el mundo moderno. Los norteamericanos instauraron la república de “hombres libres” y Napoleón consolidó el fin del Antiguo Régimen. Como siempre, el precio fue alto; en las guerras napoleónicas el número de muertos estimado oscila entre tres y seis millones de personas.
Napoleón y su plana de generales en Egipto - 1867 - Jean-Léon Gérôme
Julio César, el antecesor de Napoleón citado por Stendhal, cruzó el Rubicón en la mañana del 11 de enero del año 49 A.C. Cuenta Suetonio, en “Las vidas de los doce Césares” (121 D.C.): “Cuando alcanzó a sus cohortes junto al río Rubicón, que era el límite de su provincia, se detuvo un poco y, reflexionando sobre la magnitud de la empresa que proyectaba, se volvió a sus acompañantes y dijo: «Todavía ahora podemos retroceder, pero si cruzamos este pequeño puente, todo tendrá que resolverse por la fuerza de las armas»”.
Vercingetórix entrega sus armas a Julio César - 1899 - Lionel Royer
Más tarde, César alegó que se había visto obligado a librar una guerra civil para defender su dignitas: su reputación. Desde su juventud había estado convencido de su superioridad. Adrian Goldsworthy en su biografía sobre Julio Cesar dice que era orgulloso y presumido y añade “Tal vez, como Napoleón, estaba tan fascinado por su propio personaje que eso le ayudó a embelesar a otros”.

domingo, 6 de agosto de 2017

Contando ovejas

Denise Schmandt-Besserat, arqueóloga, en un artículo publicado en noviembre de 1978 por Investigación y Ciencia, describía como se gestó la invención de la escritura. Apuntó hipótesis nuevas que cambiaron completamente las ideas que hasta entonces habían prevalecido.
Denise Schmandt-Besserat - 26/06/2006 (Flikr)
Las excavaciones en Uruk, por alemanes en 1929 y 1930, así como en Nuzi (Irak), por norteamericanos también en los años 1920, revelaron la existencia de tablillas de arcilla cocida huecas, en forma de huevo, a las que Pierre Amiet, llamó en latín “bulla”.
La antigüedad de estas bullae se remontaría al 6.000 A.C. Su finalidad era contener pellas de arcilla cocida modeladas en diversas formas geométricas: esferas, cilindros, conos y tetraedros.
Schmandt Besserat descubrió que en todo Oriente Medio, desde Turquía a Pakistan y desde el Cáucaso hasta Jartum, se encontraron esas piezas de arcilla, que llamó “token” (símbolo). Se dataron desde el 9.000 A.C. y su aparición coincidiría con la transición de las culturas de pastores recolectores a las culturas sedentarias, que se produjeron por el agotamiento de la caza a causa del aumento de población.
Estos token, de confección costosa, se habían interpretado como objetos religiosos, piezas de juego o amuletos. Sin embargo tenían una finalidad diferente, identificar bienes. El almacenamiento de alimentos se volvió crucial y provocó la necesidad de identificar los cupos de aportación de cada individuo o grupo. Cada tipo de token representaba una oveja, una cantidad de cereal, una vasija de aceite, etc. Los token se almacenaban dentro de las bullae.
La  urbanización aceleró el proceso. Las bullae servían también para los intercambios comerciales, se marcaban con los sellos de comprador y vendedor; esto hizo surgir un problema, si se marcaban no podían ser destruidas para comprobar el interior. La solución fue marcar en el exterior los propios token. Se encontró una bulla que contenía seis fichas ovoides con surcos; cada una de las seis fichas había sido presionada contra la superficie de la bulla. Se terminaron abandonando los token y quedaron las tablillas donde se inscribían las incisiones que hubieran correspondido a cada símbolo. Curiosamente las tablillas de arcilla continuaron, por inercia, manteniendo una forma curva y no plana.
Tableta sumeria - 3.200 A.C.
Al principio se trató de un sistema de memoria artificial que permitía que los símbolos representaran lo mismo para personas que hablaban idiomas diferentes. Poco a poco los símbolos fueron adquiriendo significados abstractos relacionados seguramente con los fonemas implicados en el nombre de cada cosa. El proceso duró miles de años. Lo realmente fascinante es que la escritura no nació como una interpretación ideográfica de los objetos sino que su origen sería mucho más prosaico; la contabilidad precedió al pensamiento abstracto.